martes, 31 de julio de 2018

SER ESTUDIANTE EN AMBIENTES VIRTUALES DE APRENDIZAJE.


En la actualidad la tecnología, y particularmente las tecnologías de información y comunicación (TIC´s) se han desarrollado de una manera notable, brindando grandes oportunidades de adquisición de conocimientos, en consecuencia, se han creado escuelas virtuales que permiten a las personas continuar con sus estudios desde sus hogares u otro lugar que no sea precisamente un aula física de clases. Sin embargo, aunque esta modalidad de estudios, por una parte brinda oportunidades de acceso a la educación a quienes por sus ocupaciones laborales se les dificulta hacerlo en una escuela tradicional, también plantea otro tipo de retos y desafíos a quienes aspiren a ser estudiantes en línea.
Con el fin de comprender mejor esta modalidad de estudio, conviene mencionar los antecedentes de la educación a distancia, que nos permitan tener un panorama general de cómo ha evolucionado de la mano del desarrollo tecnológico.
Según Ortiz (1998) y Palacios-Jiménez (2005), el primer antecedente lo encontramos a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, fue la educación por correspondencia escrita o impresa, era unilateral, ya que el estudiante no tenía contacto directo con un profesor, la siguiente etapa surge en 1960 y es la enseñanza multimedia, la cual utilizó las herramientas tecnológicas disponibles en ese entonces como eran el teléfono, la televisión y otros recursos audiovisuales, posteriormente, ya en 1970 se mejora la telemática, las tecnologías de la información y comunicación se desarrollan aceleradamente y se vinculan con la educación, surge el CD-ROM, finalmente hallamos una cuarta etapa de este desarrollo hacia 1990 con la popularización de internet, los recursos educativos se envían a través de la web, el estudiante asume un papel activo en su propia educación, mientras el docente se convierte en un guía y facilitador del aprendizaje.
La educación en línea rompe con el modelo del profesor cuyo conocimiento es absoluto e inapelable y el alumno un agente pasivo y sumiso ante el docente, en ésta modalidad los estudiantes deben mantener pautas de funcionamiento basadas en la autonomía y madurez para asumir la responsabilidad de su propio aprendizaje.
Debemos mantener presente que “la educación a distancia se basa en un diálogo didáctico mediado entre docentes de una institución y los estudiantes que, ubicados en espacio diferente al de aquellos, aprenden de forma independiente o grupal.” (García Aretio, 2014, pag.19).
Las características que debe poseer el estudiante en línea son:
-Actitud proactiva. Ser consciente de que se tiene un amplio margen de libertad y autonomía para planear sus actividades de aprendizaje, pero sin perder de vista el objetivo planteado.
-Compromiso con el propio aprendizaje. Asumir la responsabilidad principal del propio aprendizaje, dejar de ser sólo receptores pasivos y tomar un papel activo y autogestor de conocimientos.
-Conciencia de las actitudes, destrezas, habilidades y estrategias propias. Para seguirlas desarrollando y aplicando para aprender a aprender. Debe generar y potencializar estrategias que le permitan la recepción y análisis de la información.
-Actitud para trabajar en ambientes colaborativos. En la educación en línea se conoce a personas de diferentes lugares, con diferentes experiencias y por ende, con diferentes estrategias de estudios de las cuales podemos aprender y enriquecer nuestro proceso cognitivo.
-Metas propias. Se deben establecer metas que trasciendan la superación de asignaturas y cursos, si hay inconvenientes buscar alternativas de solución, por ello se dice que en esta modalidad los límites los pone el estudiante.
-Aprendizaje autónomo y autogestivo. Debe generar destrezas relacionadas con la comunicación, la búsqueda, la selección, la producción, la difusión de la información y el conocimiento.
Los retos que debe encarar el estudiante en línea.
Dejar atrás el aprendizaje dirigido. Tiene que aprender a ser autogestivo, autocrítico, y reflexivo, pues la decisión respecto al propio aprendizaje y desempeño depende principalmente del estudiante y la administración de su tiempo.
Evitar memorizar y repetir el conocimiento. Mejor debe analizarlo, procesarlo y de ese modo apropiarse de él y proyectar el propio saber.
Dejar atrás los entornos competitivos. Tomar en cuenta que el trabajo colaborativo enriquece el propio conocimiento e incluso el aprender a aprender.
Gestión y administración del tiempo. Debe crear una agenda de actividades, que le permita programarlas adecuadamente, sean escolares, personales, laborales, etc. Esto le permite administrar eficientemente su tiempo.
Destrezas comunicativas. Debe potencializar las habilidades de lectura y escritura. También debe ser cuidadoso en la forma en que se dirige hacia los demás participantes del AVA.
Vale la pena mencionar algunos mitos acerca de la educación en línea.
-Es fácil, pues sólo hay que estar en la computadora.
-No hay que leer nada, basta con copiar y pegar la información hallada en la web.
-Como no me conocen (físicamente), puedo dejar de estudiar en cualquier momento.
Sin embargo, estudiar en línea no puede considerarse ni fácil ni difícil por sí mismo, eso depende de la actitud que asuma el estudiante, pues adquirir las destrezas y habilidades necesarias para un buen desempeño académico en esta modalidad, es posible aplicando estrategias y acciones que le permitan autogestionar su aprendizaje, también es fundamental el compromiso consigo mismo y desde luego, desarrollar la comprensión lectora.

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